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Black Sabbath – 13

Después de tener que soportar al pesado de Gillan, de las idas y venidas de Dio, de ver como el infravalorado Tony Martin era maltratado una y otra vez, y sobre todo, después de 35 años, Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler se han reunido de nuevo para grabar un disco con canciones inéditas. Y joder, que pedazo de disco se han marcado. Si a priori echábamos de menos al batería Bill Ward -las baterías las ha grabado Brad Wilk de Rage Againt The Machine-, hasta el fanático más crítico debe bajarse los pantalones ante ’13’, y los once temas que nos entregan los tres abuelos, ocho en la versión normal y tres más en la versión deluxe. Y es que Ozzy está estupendo, Iommi suelta riff tras riff como un poseso, y Gezzer, aparte de su genial labor en el bajo, deja unas letras a la altura de las circunstancias.

Recuerdo cuando escuché ‘Blues For The Red Sun’ haberle dicho a un colega que Kyuss sonaban como sonarían Black Sabbath si hubieran seguido haciendo discos con la formación clásica. Bueno, aquí los tenemos, y puede que me equivocase, porque ’13’ suena mucho y bien a sus discos clásicos de los ’70. Seguro que aquí se ha notado la labor del productor Rick Rubin, que en todo momento quería que se sintiesen como si estuvieran en 1970 y acabasen de grabar ‘Paranoid’. Y en realidad Loner podría haberse grabado fácilmente durante las sesiones de aquel disco, igual que Zeitgeist, que recuerda a Planet Caravan, con la percusión y la atmósfera tan Sabbath de siempre. Algo parecido ocurre con End of The Beginning, con un riff oscuro que evoluciona de medio tiempo a un ritmo bailable al estilo Fairies Wear Boots. Age of Reason es más Vol.4, que ahí es nada, y Damaged Soul no tiene nada que envidiar a The Wizard, incluida la armónica de Ozzy. Las únicas canciones que se salen un poco del guión son God is Dead? y Dear Father, con cierto aire al disco que Butler y Iommi grabaron como Heaven And Hell con Dio, lo que no impide que sigan siendo increíbles.

Mención aparte los temas extras, Methademic, Peace of Mind y Pariah, que suenan más a Ozzy en solitario. La verdad es que después de la enfermedad de Tony Iommi, la ausencia de Bill Ward y los veinte millones de locuras que ha hecho Ozzy en todos estos años -¿cómo narices sigues vivo, Ozzy?- sólo queda decir que la espera ha valido la pena. Y mucho.

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